lunes, 10 de diciembre de 2007
jueves, 6 de diciembre de 2007
lunes, 3 de diciembre de 2007
miércoles, 7 de noviembre de 2007
hoy: El COMPROMISO
Comprometernos con la Patria.
Comprometernos a hacer Historia
Comprometernos a Vivir.
jueves, 1 de noviembre de 2007
9º programa - La Columna de Sofia
viernes, 26 de octubre de 2007
hoy: La AMISTAD
El Diccionario dice AMISTAD: “afecto o cariño entre las personas: me une con él una gran amistad. Afinidad, conexión...”.
Ahí esta el punto de partida para todo vínculo que se precie de tal en este universo, donde relacionarse es algo cotidiano. El tema es cual importante es para uno ese vínculo. Muy pocas veces pasa a lo largo de la vida, que uno se detiene a pensar como nació una amistad. Y no hablo de esas esporádicas o circunstanciales.
Y si bien, tampoco es una cuestión de tiempo, la amistad tiene esos costados inciertos que a todos nos gusta explorar. Un amigo es el que nos escucha cuando estamos mal, el que no justifica cualquier cosa que hagamos, el que piensa distinto y eso lo enaltece ante mí, porque entiendo que a pesar de las discrepancias, es mi amigo.
“Los amigos se cuentan con los dedos de una mano”, “la amistad entre el hombre y la mujer existe”, “los amigos son los hermanos que nos elije la vida”. Esta y muchas frases más las habrán escuchado una y mil veces. Y sin embargo, cuando resuenan en mi voz, me invitan a pensar si será así.
Una tarde y después de una discusión con mi amigo del alma, se acercó otro que teníamos en común y me dijo serio, mirándome a los ojos:
“los amigos se cuentan 2 veces en la vida… en las buenas, para ver cuantos hay; y en las malas, para ver cuantos quedan”.
“... el criterio (...) parece apenas sentimental, pero es también estratégico. Uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.
Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables…”.
martes, 23 de octubre de 2007
Hoy: La MODESTIA
Lo mire y pensé ¿me hablo de valores?, ahora, cuánto hacia que alguien no me preguntaba sobre los valores.
Valores: esas cosas importantes más allá de que uno las considere importantes.
Cosas importantes para todos los hombres , las cuales persigue durante toda su vida. Son las que hacen que uno se levante todos los días para conseguirlas. Los valores son en realidad una permanente búsqueda, la búsqueda de la verdad.
O sea que el hombre modesto primero es el que posee una virtud. Un saber o un talento que despliega en forma natural a través de sus acciones, a través de su dejarse ser “como es”. Esas características particulares que hacen a las personas diferentes a las demás. Y a su vez no sienten la necesidad de decirle a los demás lo distinto que son.
Y es verdad existen esos seres humanos que han llevado a cabo grandes logros en diferentes materias o actividades y no andaban contándole a los demás lo bueno que hicieron o que inventaron, lo hicieron y transcendieron. Y nosotros lo apreciamos, lo disfrutamos o lo utilizamos.
Rene Favaloró. Un hombre modesto. Un ser humano que queda en la historia del Mundo por haber conseguido un logro científico que revolucionó la ciencia: creo el by pass. “Cambio la expectativa de vida de la gente”, prolongó la vida. Y nunca, al menos nosotros, lo hemos escuchado decir: “si estoy orgulloso de mi por lo que inventé”.
Solamente uno recuerda la perseverancia del hombre que actuaba de corazón y su triste celebre paso a la inmortalidad.
Será que las personas de verdad, las grandes personas, son las que hacen de la modestia una forma de vida. Son esas personas que no necesitan la tribuna para hacer el gol.

Para los que poseen alguna virtud que los hace distintos, ser modesto debería ser un ejerció diario. Un valor que debe cultivarse en todas las acciones. Creo que lo que hace a una persona diferente es su relación con la modestia. Y deben hacerlo porque son ejemplos a imitar por otros que desean alcanzar saber. En definitiva tiene que ver con ser humilde, y ser humilde es no ser más de lo que uno es, pero tampoco menos y actuar en consecuencia.
La modestia verdadera es la que se practica con uno mismo. Es cuando eso que de verdad hacemos lo hacemos para DIOS. Eso es ser verdaderamente modesto, eso es ser auténtico con uno mismo. Porque la virtud la deposita Dios y el ser humano es solo el instrumento.
O no les pasó tener que entrar en ese cuarto a rendir ese examen, apretar ese botón para que vuelva a funcionar el ascensor o hacer ese llamado a ella para ver si se le pasó el enojo y antes pensar: “Bueno que sea lo que DIOS quiera”, simplemente eso quiere DIOS, que lo dejemos en sus manos.
Habría que hacer memoria si todas las cosas que logramos, las genuinas, que en principio fueron sueños y después se concretaron, no fueron primero “grandes actos de modestia interior”. Es decir no fueron primero reconocernos que podíamos, sentirnos seguros de nosotros mismo, orientar nuestras fuerzas en esa dirección y perseverar, tener Fé.
Yo estoy convencido de que sí, como dijo Enzo Franchescoli: ”Hay que hacer las cosas bien, después el tiempo acomoda las cosas”
El ladrido de mi perro Rogerio insistiendo para que tire la pelotita de tenis por enésima vez me hizo reaccionar. Lo leí dos veces y no lo podía cree: "Creo que soy el mejor jugador de tenis del mundo, y pueden llamarme genio porque me impongo a muchos de mis rivales, a cada uno de forma diferente, ganando incluso sin jugar lo mejor que sé. Todo eso hace que lo sea y es agradable", dijo Federer.
Sí Roger Federer. Cerré el diario, me paré, y pensé como engañan las imágenes, con esa cara buenudo... y bueno!.
A partir de ese momento dejo de ser el Nº1 al menos para mí.
por Juan Ignacio Mincarelli
martes, 9 de octubre de 2007
Hoy: La CONFIANZA
¿Cuales son los valores más importantes?
La Confianza dije, y empecé a pensar...
Ahora bien: ¿Es acaso el TIEMPO una variable determinante en la confianza.?
Es verdad que lleva años confiar en una persona, infinidad de actitudes consolidan la seguridad en el otro, y pensar que solo una derrumba todo.
El tiempo es importante, como lo es para todo, pero si te entra una basura en el ojo que te está haciendo muy mal, te arde, te duele; ¿le pedirías a la señora que está esperando el micro con vos que te la saque? ¿Confiarías en ella? ¿ella confiaría en vos?.
Supongamos que confían mutuamente. Te saca la basura con el pañuelo bordado en rojo y azul que sacó de la cartera, lo hace bien, una vez que recuperas la sensación de serenidad, con los ojos lagrimeando, la miras, borroso, y antes de decirle GRACIAS, disfrutas de la sensación satisfacción por HABER CONFIADO. El tiempo: 35 segundos de reloj. Nada, y confiás.
Queda, indefectiblemente en nuestra mente, que en ese ser humano podemos confiar, “entre comillas”, no significa que pasa a ser “de nuestra confianza”, pero psicológicamente queda en nuestra mente.
Ahora bien, ¿y si se que te saque la basurita el flaco de la mochila que tenés adelante? Y te dice: “ya se te va a salir nena, refregate, usa el párpado...”, en este seguro que no se puede confiar, pensás.
Y peor aún, si en vez de sacarnos la basura –sin querer– nos hace doler. A partir de ahí, ese señor que gentilmente quiso ayudarte, pasa a estar en el bando de los que hay que desconfiar. Porque te hizo doler y vos había confiado en él.
Es como me dijo un amigo: “acordate la gente se puede olvidar de lo que le decís, nunca de lo que le haces sentir, sea bueno o sea malo”.
Hay distintos tipos de confianza: confianza en uno mismo, o cuando te dicen “esta es una persona de confianza” cuantas cosas significa. También está el compañero que te dice despacito y mirando para otro lado, “de ese desconfiá”, quizás motivado por el deseo de que confíes en él. O la compañera que le dice a la otra cuando ésta saluda afectuosamente al Jefe: “Ah!, pero mirá que confianzuda esta!!”.
Pero la Confianza más profunda, esa de la que no se duda nunca, es la confianza en uno mismo, cuando uno se tiene FE, cuando cree en eso que no ve y, confiado, decide persistir, y finalmente llega esa recompensa de ver eso en lo que uno creyó, y cumple el sueño.
Mientras divagaba en estos pensamientos de la confianza me gritó: “DESCONFIÓ”, y abruptamente volví al juego, a las barajas, y la vi a ella, a mi abuela que con sonrisa de satisfacción y ojos de miedo detrás de los vidrios gruesos y los marcos marrones, señalaba la última carta que había tirado sobre el pilón que desbordaba en altura. "DESCONFÍO VIEJO", me repitió. Tomé la carta la di vuelta, la miré a ella y el rostro se le iluminó de felicidad, había desconfiado bien, era copa y yo había tirado espada.
Mientras juntaba el pilón de las verdades y mentiras que representaban las cartas, pensé: ¿Es acaso la vida un gran juego de barajas, un gran confío, confío, hasta que desconfió?, ¿O es un gran desconfío, desconfío, hasta que confías?. Ya sea por necesidad o por elección.
La formas del juego la elegís vos... pero juga!.
por Juan Ignacio Mincarelli
martes, 2 de octubre de 2007
El Mundo de Berisso
lunes, 10 de septiembre de 2007
Hoy: LA LEALTAD
Vino a mi mente la palabra y jugué: LEALTAD. Esa decisión personal de defender y hasta dar la vida por ese ideal.
Es difícil dar una definición de la lealtad, pero quizás nos acercaremos a ella si consultamos. El Diccionario dice, LEALTAD: fideldad al compromiso de defender lo que creemos y en quienes creemos, en los buenos y en los malos momentos.
Valor que más se exalta entre los miembros de grupo. La persona leal asegura su permanencia dentro del grupo y es mirado con aprecio, como alguien en el que se puede confiar plenamente.
Pero, para Usted ¿que es la LEALTAD?. ¿Hay que ser leal a las personas o a las ideas?.
Hay algunas personas que son leales a un Hombre o a una Mujer: “Lealtad a la Persona”. Pasan a ser desleales porque no hacen lo que quiere esa persona. Pasan al otro bando porque se dan la oportunidad de pensar, de reflexionar, inclusive para convencerse y creer por convicción en esa persona. Son traidores porque la persona en la que creían les dijo: “Tirensé al precipicio porque sí” y uno tuvo la deslealtad de preguntar: "¿Por qué querés que nos tiremos? ¿Para qué?”. Ese es traidor automáticamente.
Los Leales a las personas no preguntan, hacen. Que será de estos compañeros leales cuando la Persona deje de existir. ¿cambiarán de persona?.
La Lealtad puede ser un acto racional. Uno escucha, ve, piensa y actúa en forma leal. Se convence y es Leal, en este caso la lealtad se bifurca, por un lado la Lealtad de las palabras. Ese compañero que te defiende en una reunión, esas reuniones en la que no estamos, que son las más frecuentas, y el compañero sólo por convicción defiende a la persona, en realidad se aferra a la idea, a la causa que comparte con el que no está, con el ausente; pero fundamentalmente, es leal con lo que él siente, más allá de que sea verdadero o falso, sea bueno o sea malo. Pero es lo que siente. ¿Que extraña la lealtad, no?
La otra, la lealtad de procedimiento, es la que realmente vale. Como un día me dijo Juan Rosich, cuando me contó lo que vivió durante el bombardeo sobre la Plaza de Mayo, un hombre peronista del peronismo de Berisso que practicó la lealtad en la política sintetizada en una frase que varias veces se la escuche decir: "la vida por Perón”.
Los seres humanos decidimos ser leales. Los seres humanos actuamos por lealtad. Faltar a la lealtad que se le debe a un amigo o al grupo al que se pertenece es imperdonable, es lo peor que se puede cometer en este contexto y se paga.
Ahora bien, por otro lado, los animales, los perros más precisamente, no son también seres leales. Porque quien puede dudar de la lealtad del perro que se queda parado en la puerta del hospital esperando a su dueño que entró para nunca más salir. Eso también es lealtad. Sí, sin razón, es verdad, puro corazón o necesidad como quieras.
La verdadera lealtad es la que tiene uno mismo con lo que siente. Con esa sensación de satisfacción interna de haber dicho lo que tenías que decir. Haber callado eso que tenía que callar. Estar donde las circunstancias requerían que uno debía estar y no ahí, donde era más cómodo quedarse. Esa es la LEALTAD con mayúscula.
Dos amigos, de esos que son de verdad, esos que hablan desde lo que sienten y no calculan lo que están diciendo, conversaban y antes de tirar la piedra le dijo al otro. ¿Che vos podrías ser leal con una persona y a la vez ser desleal con vos mismo?. El otro lo miró, pensó y rápido dijo: “Sí, prefiero ser leal con vos antes de no poder mirarte a los ojos por haberte traicionado”. A lo cual el primero contestó: “¿Y crees que tu conciencia, después de haberte fallado vos mismos, te dejaría dormir?". El LEAL CON EL OTRO se lo quedó mirando, respiró hondo y le susurró: “Tenés razón, me parece que no podría dormir”, finalmente el amigo cuestionador remató: “Me parece que uno puede ser leal con una causa y por accesión con un compañero de esa causa, si primero es leal con uno mismo, con lo que siente”, y siguieron tirando las piedras al canal que se terminaban escondiendo entre los camalotes.
Mientras me recordaba la escena de la película de Coppolla en la cual le besan la mano al nuevo padrino Andy García, después de Marlon Brando y Al Pacino, se acuerdan y le manifiestan su lealtad los compañeros, no a él sino a lo que representa, escucho: “dale, larga la D”, eh!! ¿que te pasa?".
Con la L arme LEALTAD, mejor dicho desplegué lealtad y seguimos la partida.
viernes, 3 de agosto de 2007
Hoy: LA LIBERTAD
Valores: esas cosas importantes más allá de que uno las considere importantes
Cosas importantes para todos los hombres, las cuales persigue durante toda su vida. Son las que hacen que uno se levante todos los días para conseguirlas. Los valores son en realidad una permanente búsqueda, la búsqueda de la verdad.
La Libertad, contesté. La paloma en el cielo, la tropilla por el campo, corriendo. Símbolos del alma. Y empezó la mente. La Patria, libre para que sea justa y soberana. El himno nacional que en el comienzo la repite tres veces.
La constitución nacional, en el preámbulo, que es un plan político, dice: “asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad…” o sea que hace más de 150 años, argentinos de verdad, los que empezaron a ordenar éste, nuestro País, hablaron de nuestra Libertad. De tu libertad. ¿Para vos que es la libertad?
Prudente=Diccionario, Libertad: “capacidad de decidir sobre realizar o no una determinada cosa. Facultad innata del ser humano de obrar de una manera o de otra, y de no obrar en absoluto”.
Uno se siente en libertad cuando puede ir a donde quiere. Caminas, corres, en bicicleta, en moto, en micro o en auto hacia donde vos decidiste ir.
Pero, para vos ¿que es TU libertad?
Como dice una gran persona: “que nada del mundo los domine”, ¿Sos libre cuando algo te domina? O sos esclavo de eso que permitiste que te quite TU libertad.
La canción dice: “ama la libertad siempre la llevarás dentro del corazón”. Uno puede sentirse liberado después de rendir ese examen terrible que nos acalambro hasta el alma cuando nos preparábamos. ¿Te acordás?
A uno pueden dejarlo en libertad, ya sea un técnico de un club de fútbol: “Mincarelli está en libertad de acción, busque otro club” o cuando te da salida ella, a lo que vos tanto quisiste y te dice: “basta quiero estar sola”, te da salida, fuera, te libera, te da libertad. Maldita Libertad! sentís.
Uno se libera cuando deja de hacer lo que le decían que haga, y lo hacia porque sino no comía. Pero ya pasó, todo pasa, lo bueno y lo malo.
Acordate: Sos esclavo de la libertad cuando crees que haces lo que querés, y en realidad haces lo que otros dicen que hagas: ”Vení, fuma, ¿que tenés miedo?" Sos una persona libre cuando elegís lo que vos realmente sentís: "No, no fumo porque no quiero y cuál es el problema?”. Eso es libertad, sino sos un cobarde.
Podes disfrutar la libertad cuando, aun estando encerrado, tu mente te lleve a ese lugar que tanto bien te hace recordar. La mente también libera, probala.
Pero se es libre cuando la libertad está en el corazón, cuando encerrado, con la mente carburando mal, llorando y con frío, o riendo y con calor, sentís eso que te hace mirar el cielo, de dia o de noche, no importa y Dios te regala esa sensación que tanto necesitas para dormir.
Palabras más, palabras menos. Se dice que uno valora las cosas cuando no las tiene, como a los padres o, los abuelos. Si no valoras tu libertad, te vas a acordar de estas palabras cuando la pierdas, de corazón ojala te sirvan para salir y no tropezar dos veces con la misma piedra.
Ah, para terminar, también le dije a una mujer, esas que son de verdad vieron, es decir, esas que son mamá, trabajadora, esposa, tía, madrina, abuela, hermana, militante, ama de casa, son todo a la vez, esas de las que quieren de verdad, le dije de sorpresa: Libertad, me miro y sonriendo, entusiasmada y mirando para arriba me dijo: “Ah si, Libertad, la de mafalda, era bajita, “chiquitita”, divina. Siempre hablaba del País, era revolucionaria…” y siguió hablando…
por Juan Ignacio Mincarelli














